Este tema, es un falso problema de la Matrix. Lo mantienen por el objetivo de siempre, dominar a sus esclavos, pero calcularon mal, se les viene encima, muchos están reclamando ese enorme vacío de contenido sobre un tema que, hurgando en la historia, comenzó desde 1927, es decir que en siete años cumplirá UN SIGLO, obviamente lo dejaron abandonado ¡Nunca jamás se pondrán a investigar algo que empodere al Humano!

Fue Einstein que, frente a muchos colegas: Heisenberg, Dirac, Pauli, Schrödringer, Bohr, entre muchos otros, en el Congreso mundial Solvai de física en Bruselas en 1927, mecionó un poder que llamó Espíritu, inmensamente superior al Ser Humano y, sin embargo, el Humano tiene acceso a él ya que constituye su verdadera identidad en el Cosmos. No lo investigará nunca la ciencia oficialista ¡La élite no podría soportar que los humanos tomen consciencia de su verdadero poder! Hay que mantenerlo alterado y con miedo.

Ahora, el tema “CONCIENCIA” no solo es un “misterio” como afirma la ciencia materialista/mecanicista/obsoleta, dejando en evidencia que nada saben de la conciencia y, mucho menos, de su origen.

No hay un ORIGEN DE LA CONCIENCIA, tampoco habrá un final, lo aceptamos si hablamos de cualquier energía: “La energía no se crea ni se destruye, solo se transforma”, principio de conservación ¿Y por qué no vamos a tener un principio de conservación de la conciencia que es pura energía e información consciente?Como muchos saben, los doctores Stuart Hameroff y Sir Roger Penrose, trabajaron desde 1996 en una teoría cuántica de la conciencia[1], según la cual ésta se encuentra contenida en estructuras denominadas microtúbulos que componen el citoesqueleto de las neuronas cerebrales.

Hasta allí todo está bien, pero el oficialismo siempre atento, aprovechó un par de revisiones que realizaron Hameroff y Penrose en 2014, cuando se dio a conocer el trabajo del Dr. Anirban bandyopadhyay,[2]para soltar artículos de este tipo: “Descubrimiento de vibraciones cuánticas en microtúbulos dentro de las neuronas respalda controvertida teoría de la conciencia” [3] (como epifenómeno de la evolución neuronal).

Es decir que interpretan todo el trabajo de más de 20 años de Hameroff-Penrose, como una prueba que la conciencia deriva desde el nivel más profundo, desde las actividades a escala de Planck, dentro de las neuronas del cerebro.

Esas conclusiones apresuradas no son válidas, ya que lo mismos autores hasta hoy se preguntan: ¿Ha evolucionado la conciencia a partir de los cálculos complejos entre las neuronas del cerebro, como la mayoría de los científicos afirman? ¿O la conciencia, en cierto sentido, ha estado aquí todo el tiempo, como sostienen los enfoques espirituales?», se preguntan Hameroff y Penrose en la revisión actual. «Esto abre una potencial caja de Pandora, pero nuestra teoría toma en cuenta estos dos puntos de vista, lo que sugiere que la conciencia deriva de las vibraciones cuánticas en los microtúbulos, polímeros de proteína dentro de las neuronas cerebrales, que gobiernan tanto las funciones neuronal como la sináptica, y conectan los procesos cerebrales con los procesos de auto-organización a la escala fina, la estructura cuántica ‘proto-consciente «de la realidad.»[4]

Otro reciente descubrimiento es el de una sencilla proteína llamada tubulina.[5] Esta proteína, junto con la anestesia establece interacciones cuánticas débiles con frecuencias de oscilación específicas que, sencillamente, no permiten que actúe el proceso llamado Reducción Objetiva Orquestada. Este proceso es análogo al colapso de función de onda en el experimento de la doble rendija. Es decir que esas neuronas quedan temporalmente inhabilitadas para interactuar con la conciencia.

Lo que nunca explican, pues no todos lo tienen resuelto, es el llamado: “proceso de medición cuántica.” En mecánica cuántica el proceso de medición altera de forma incontrolada la evolución del sistema. Constituye un error pensar dentro del marco de la mecánica cuántica, que medir es revelar propiedades que estaban en el sistema con anterioridad.

Actualmente, la misma mecánica cuántica está tomando distancia de este tipo de descubrimientos tan impresionantes como la conciencia humana, para investigar ahora los límites del pensamiento humano (epistemología) y no la esencia de la realidad (ontología). El catedrático de la universidad de Barcelona, José Ignacio Latorre[6], afirma que:

“Si en cuántica el hecho de observar afecta y transforma lo que observo, entonces tengo que plantearme qué significa saber o conocer, porque no conozco la realidad, en verdad la perturbo, luego mi conocimiento no es el de la realidad es de otra cosa. Por lo tanto, no existe la posibilidad de saber cómo es la realidad desde la cuántica.”

Fue desde allí, en 2017, que empezamos a utilizar con éxito el PARADIGMA HOLOGRÁFICO de la física, que parte de que todo lo dividido es una ilusión, mientras que la Totalidad es la verdadera realidad. Fue David Bohm, refiriéndose al fenómeno del entrelazamiento de partículas subatómicas, quien propuso una hipótesis que hasta hoy sigue firme. Todo ya estaba conectado desde siempre, TODO ES UNO. [7]

Ahora bien: ¿Esas interpretaciones materialistas, como las del artículo antes mencionado, tienen algo que ver con el origen de la conciencia? ¡No! El mismo Sir Roger Penrose en su última visita a México (2015) admitió, frente a los periodistas que su hipótesis con Hameroff, verificada otra vez en 2014, a partir del descubrimiento de vibraciones cuánticas a temperaturas cálidas,[8]puede servir para fundamentar las dos opiniones contrarias sobre el origen de la conciencia y la realidad: (1) La conciencia es un fenómeno de las neuronas y (2) toda la realidad es un fenómeno de la conciencia.

La conciencia no se deriva de ningún proceso, como afirma ese titular periodístico, pues no existe nada que sea anterior a ella, de allí que es imposible definirla y, de ser así, afuera del cerebro debería haber objetos, lo cual es rotundamente negado por la neurociencia de vanguardia.

“El mundo es una proyección cerebral, afuera hay una serie de energías que inciden sobre los receptores de los sentidos, los cuales convierten esas energías en electricidad, único lenguaje que entiende el cerebro. Pero no hay objetos allí afuera, es el observador quien crea su propia realidad.” [9]

Esta afirmación es admitida por la mayoría de los neurocientíficos, aunque no tenemos dudas que muchos todavía estén con la antigua programación materialista y buscando siempre hipótesis que chocan de frente contra la realidad comprobada de que no existen objetos fuera del cerebro.

No se trata solo de aprender “cosas de la ciencia”, hay que tomarse el trabajo de revisar la historia y evolución del conocimiento humano. son muy pocos los que saben que ya en 1927 el mismo Einstein dijo: “Cualquiera que esté seriamente involucrado en la búsqueda de la ciencia se convencerá que hay un espíritu que se manifiesta en las leyes del universo, un espíritu inmensamente superior al ser humano.”

Ese espíritu no es una fuerza como la gravedad, electromagnetismo o las fuerzas nucleares débiles o fuertes. El espíritu es conciencia. El universo está vivo y nosotros somos parte de ello.

Fue durante la 5ta conferencia de Física en ese Congreso, que una nueva propuesta del principio mente sobre materia fue admitida para tratar de resolver el inexplicable comportamiento en mecánica cuántica.

Con las mentes más brillantes de los físicos asistentes tales como Einstein, Pauli, Dirac, Bohr, Heisenberg, Broglie, Schrödinger solo por mencionar algunos, el tema conciencia estuvo presente.

La élite escondió la verdad acerca de lo que se reveló en ese congreso de 1927 en Bruselas Bélgica, porque sabían que no podrían después controlarnos si conocíamos los verdaderos poderes de nuestras mentes y de la conciencia colectiva.

Pero, como ya sabemos, nuestra actividad con la conciencia no es analizarla, sino expandirla todo lo posible en esta y en cualquier otra frecuencia de realidad donde tengamos la oportunidad de tener experiencias.

Expandir la conciencia es el único camino posible para descorrer el velo de la ilusión. El conocimiento que debemos incorporar a nuestra vida para expandir la conciencia es el de la experiencia, el vivencial y es imposible avanzar por ese camino si mantenemos los bloqueos energéticos y no atendemos sus causas y las consecuencias a nivel de la salud física que, tratadas a tiempo, ayudan reestablecer la salud y la vida coherente, junto al proceso de manifestación consciente (existen manifestaciones de las cuales no somos conscientes). El proceso para que se ancle un bloqueo en nuestro campo energético, sus consecuencias para la vida y, en especial, nuestra vida consciencial lo describiremos en otra instancia a la cual todos pueden asistir.

Carlos Enrique Delfino

Referencias:

[1] Aunque no todos siguen este criterio, cuando estamos hablando de la CONCIENCIA como objeto, la escribimos solo con “C”, cuando nos referimos a la CONSCIENCIA, como capacidad cognitiva, utilizamos “SC.” Tampoco utilizamos el sistema de referencias APA, ya que proviene de un disciplina específica (finalmente, para Hameroff específicamente y para nosotros conciencia es sinónimo de alma).

[2]Trabajo realizado por muchos años, del investigador Anirban bandyopadhyay, en el Instituto Nacional de Ciencias Materiales del Tsukuba, Japón.

[3]The TRUTH About Quantum Consciousness – Full Documentary: recuperado del Canal de YouTube por David Sereda, 11 de Febrero de 2018

[4]Eduardo J. Carletti: recuperado el 29 de noviembre de 2019 en la revista Noticias, 2014, Neurología. https://www.printfriendly.com/p/g/tPDSCN

[5]Stuart Hameroff, Roger Penrose. Reply to criticism of the ‘Orch OR qubit’ – ‘Orchestrated objective reduction’ is scientifically justified. Physics of Life Reviews, Volume 11, Issue 1, March 2014, Pages 104-112.

[6]José Ignacio Latorre. Cuántica, tu futuro en juego. Editorial Ariel. Barcelona, 2017. Página 26.

[7]David Bohm en la recopilación de Ken Wilber. El paradigma holográfico. Editorial Kairós. Barcelona 1987. Páginas 143 – 153.

[8] Aunque los derechos de autor de este trabajo pertenecen al investigador Anirban bandyopadhyay, del Instituto Nacional de Ciencias Materiales del Tsukuba, Japón. Actualmente, también trabaja en esto, el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), institución líder en los EE.UU.

[9]Francisco J. Rubia Vila. Entrevista en directo: Tendencias21, 20 de febrero de 2015 https://youtu.be/bK9cLZAHBDo